Ni el hospital tiene médicos ni las luces de Vigo sirven para ser vistas


La incapacidad de muchos es un desvivir, es la constatación clara de que nos acabamos, de que ya nos queda menos para irnos al carajo. Ahora en Vigo, tras gastarse un millón de euros en luces Led para animar al consumo en Navidad se advierte a sus vecinos por parte del Alcalde alegre, que no vayan a ver las luces, que se contagian y eso está feo. ¡¡No me jodas!!

En 24 horas hemos abierto un hospital en Madrid sin quirófanos, médicos ni paredes, y en Vigo se prohibe ir a ver las luces del millón — "¡Nuestras luces son las mejores del mundo!"— y si acaso observarlas por fotos o en internet. Me estoy ahogando de la tontería y las ganas de reírme que me han entrado. Un millón de bombillas para nada, un hospital sin enfermos ni médicos, una capacidad de aprender a reírnos que preocupa.