Etiopía nos mira con dolor pero muy callada


Su mirada es penetrante, contagiosa, dura y significativa. Podría ser una pose para la fotografía; una mujer etíope que sufre o una persona que posa para reflejar una idea artística del fotógrafo. 

Pero si nos fijamos en sus uñas veremos que las dudas se acaban y el camino duro de una vida complicada se acerca a nuestros pensamientos. Será una joven mujer etíope con una dura vida detrás. Su delgadez no será fruto de una dieta bien calculada para poder posar en pasarelas o fiestas de alta sociedad, sino el resultado de malas nutriciones, de poca comida, de escasa agua potable.

Se tapa la boca para no hablar de su sufrimiento, para no explicar las injusticias de sus sociedades. Se cierra la boca para no molestarnos en exceso. Es que encima saben frenar sus impulsos de gritar contra las injusticias, para no molestarnos a los que simplemente contemplamos sus duras vidas.