Sálvame de Telecinco, no nos está salvando de nada, al revés

La cadena de televisión Telecinco, la más vista en España desde hace dos años, ha decidido en verano “salvamerizarse” más si cabe. Y cabe. Y les da resultado. De lunes a miércoles serán cuatro horas de la cadena de “Sálvame”, y los jueves y viernes serán al menos 7 horas cada día. Un total de 26 horas semanales de lloros, tripas, heridas morales, sexo disfrazado de palabras permitidas y críticas al hígado. Bien.

¿Ustedes se imaginan si un país lograra dedicar su cadena de televisión más vista, durante 26 horas semanales a educación y formación, y que la sociedad respondiera con éxito de audiencia, con las mayores cuotas de atención? ¿se imaginan ese mismo país con decenas de artículos hablando de lo que se proyectara en esas 26 horas, decenas de revistas, miles de mensajes en Twitter y Facebook sobre eso mismo, varios programas más de televisión añadiendo más morbo?

¿Hasta dónde podría llegar ese país en su crecimiento social, productivo, de búsqueda de la excelencia?


No, no no. Esto no es comunismo. No creo en el comunismo ni en dirigir las personas hacia una sola dirección. Creo en la libertad para elegir, incluso como es lógico, para que elijan Sálvame. Son sólo preguntas básicas. Incluso sé que son la que se hace usted. Las ballenas también van a morirse en tropel, todas juntas, cuando se sienten enfermas. Y nadie ha sabido explicarlo bien.