Manuel Monereo habla muy claro para toda la izquierda

Manuel Monereo además de político y escritor, conferenciante y teórico del comunismo actualizado, es un pensador que sabe explicar sus ideas muy bien, y que a veces me atrapa con nuestras coincidencias. Ahora es Diputado por Córdoba por Podemos y eso aunque nos separa me sirve para seguirle y observarle. Le han entrevista en eldiario.es y he sacado de su larga entrevista una pregunta con algunos añadidos suyos de la respuesta siguiente. Simplemente me parece una respuesta muy correcta y que sirve para muchos más partidos políticos de la izquierda. Que cada uno haga contrición, pues el pecado ya está realizado. Vamos de cráneo vacío. 

*Entre "()" he puesto lo que considero alguna falla de texto, que aclara algo más el contexto. Perdonar si me he equivocado en ello.
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Alguna vez ha comentado, mirando hacia atrás, que (usted) había perdido más tiempo combatiendo compañeros de partido que combatiendo el capitalismo. ¿Esto es un mal de la izquierda? ¿De los partidos (de izquierda)?

Es sobre todo un déficit político ideológico, político, cultural. Creo en la idea de tener un proyecto al servicio de la gente y que eso es lo fundamental y que todo lo demás es secundario; a la hora de la verdad no es tan fuerte como decimos que es.

Y se imponen otros criterios: si lo hago yo, es bueno; si no lo hago yo, no es bueno; si lo dirijo yo, vale; si no, no vale; si tengo el 100% vale, si me quedo con el 60%, no vale.

Entramos en un tipo (de política) que demuestra la falta de compromiso real y de principios políticos ideológicos, éticos políticos en la propia dirección de los procesos. El cainismo, la falta de debate político sustancial, el hablar de debates ideológicos para dilucidar problemas de poder internos; usar los debates ideológicos para impulsar problemas internos es una de las características más nefastas que ha tenido la izquierda en este país, tanto la socialdemócrata —que en el caso de Pedro Sánchez hemos visto hasta dónde ha llegado— como en la izquierda alternativa que ha pretendido representar la IU de Julio Anguita.

Y luego hay un elemento que nunca se debe olvidar, y que ahora está muy presente cuando vivimos una etapa de anormalidad o excepción, que es la presencia continua de (todos) los poderes en nuestros debates: cualquier dirigente de esta organización sabe que si mañana escribe una carta o un artículo contra Pablo Iglesias tiene todos los medios de comunicación a su favor.

Si a alguien se le ocurre decir lo contrario, un artículo a favor de Pablo Iglesias, no aparece: ni un titular en primera página ni mucho menos un editorial del periódico apoyando a Iglesias.

Se está primando a los disidentes internos porque lo que quiere el poder es liquidar a Pablo Iglesias. Cuando digo esto no digo que (no) quiera liquidar a Íñigo Errejón, lo que digo es que quiere dividirnos, igual que ahora pueden ir contra Pablo, mañana irían contra Íñigo.

Lo importante es que en España no haya una fuerza política capaz de transformar la sociedad en un sentido igualitario y socialista. Yo creo que esa es la clave de bóveda de todo este problema: nos están intentando intervenir y colocar en nuestra agenda la división y la ruptura.

Si a eso no se le acompaña de autocontención y de capacidad para meter las ideas en el debate, la estrategia, los principios y el programa, el peligro que tenemos es que esto sea el intento de erosionar a Pablo Iglesias para beneficiar no a una supuesta oposición interna (de Podemos) sino para erosionar el proyecto en su conjunto.

Si Pablo Iglesias fuera del sistema, si íñigo Errejón fuera del sistema, lo que ocurriría es que no habría estos problemas. Vivimos una crisis muy seria del sistema de partidos y (más) del PSOE después de que ha sido intervenido por los poderes fácticos y por poderes mediáticos conocidos. Ahora quieren hacer lo mismo con nosotros.

Y no lo podemos consentir, y frente a eso la alternativa no es cerrarse, sino abrirse a discutir de ideas y de proyectos, y que sea la militancia la que al final juzgue en Vistalegre 2.

Mi posición es que se está eludiendo el debate fundamental, y eso es una opción política. Si yo tengo resuelto que el secretario general va a ser Pablo Iglesias y que es mayoritario en el Congreso, ¿a qué viene hacer un debate de procedimientos en un debate de acción política? Es una opción, no es una casualidad, es algo que se ha pensado.

Lo normal es que mañana Íñigo Errejón y su área hubieran presentado un proyecto político y dijeran: estas son mis propuestas para la organización, esta es mi visión de la política, esta es mi autocrítica de lo que se ha hecho, estas son mis grandes políticas para los grandes temas del país y en función de todo eso quiero este procedimiento y este equipo dirigente. Esto sería lo natural. El procedimiento se subordina a la política.

Al final, ¿qué se quiere decir con esto?, que se podría dar la contradicción terrible de que en la política ganase alguien que no gana la secretaría general. ¿Alguien piensa realmente que el secretario general va a dirimir ese debate sin más? ¿Eso no le pasó a Felipe González en el congreso del marxismo?

Un dirigente o un equipo dirigente es funcional a una política. Que eso en un partido (ya) hecho, es relativamente fácil de gobernar; en un partido como este es más difícil. Entre otras cosas, porque la política es menos explícita, el debate es menos claro, hay poco tiempo de organización y de saber quiénes son los otros con los que militas.

Ponerle cara a la política es normal, pero en una organización tan poco articulada como es Podemos, es más necesaria que antes.

¿Eso significa que el que gana se lleva todo y que las minorías no tienen que ser respetadas? Yo creo que todo lo contrario. Inmediatamente que plantees que hace falta descentralizar la organización, el debate entre diferentes, respetar a la minorías, eso obliga a un procedimiento de mayoría y minorías, y en una organización en construcción como Podemos es muy difícil hacerlo si no pones caras a la política.
El problema es que a lo mejor lo que te molesta es que si le pones cara a la política, Pablo se lleve la política y la cara…, y gane. Y entonces lo que hay que hacer es discutir de política.