7 normas para resolver un problema personal o de empresa

Ante cualquier problema toca buscar soluciones, y de entrada admitir que esto no siempre es sencillo, sobre todo si no tenemos un plan para atacar los problemas que nos vayan viniendo en las empresas, en nuestra vida habitual. Creer que ante un problema, el tiempo se dedicará a resolverlo es un gran error. Lo podrá tapar durante un tiempo, pero surgirá con más fuerza.

Las líneas de soluciones ante cualquier problema suelen ser similares, pues los problemas en su raíz sueles ser también muy parecidos. Pueden afecta a una persona jurídica (empresa) o a una persona como tú y como yo, pero al final de lo que se trata es de resolver lo mejor posible el problema, conocerlo e intentar que se cure y sobre todo no crezca. Veamos algunos consejos.

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1/ Identifiquemos el problema con todas sus aristas. ¿Qué sucede? ¿A quién o a qué afecta? ¿Hasta dónde llega? ¿Cuánto tiempo tenemos para resolverlo? ¿Qué objetivos mínimos de solución queremos plantear o seremos capaces de admitir como NO resueltos?

2/ Hay que buscar toda la información posible. Saber el motivo por el que se produce el problema, si se está multiplicando o está estancado, si el problema lleva mucho tiempo escondido, y analizar el peor escenario posible en caso de que no seamos capaces de resolverlo. Esto último es para valorar el precio final que tendremos que soportar si no somos capaces de poderlo resolver del todo.

3/ Hay que realizar una tormenta de ideas, buscar alternativas, poner sobre papel escenarios y posibles líneas de actuación y ver sus pros y contras. Todo esto se hace entre varias personas si afecta a una organización o contigo mismo si es un problema personal.

4/ ¿Tenemos que recurrir a expertos (o amigos) que nos ayuden o asesoren? ¿Qué riesgo corremos y hasta dónde nos va a afectar este problema de cara al futuro?

5/ ¿Es posible dividir el problema en varios problemas más pequeños, para atacarlos desde diversas ópticas con diversas soluciones? ¿Sirve simplemente la comunicación e información como garantía para desmontar el problema? ¿Podemos controlar la situación para que de momento no vaya a más?

6/ Hay que elaborar un PLAN de actuación para controlarlo, entenderlo, adaptarnos y resolverlo. Diseñar los objetivos que tenemos que lograr para disolverlo y sobre todo para que no se repita. Aprender del problema y valorar los resultados obtenidos desde el corto plazo, pero a continuación ponernos distancias en el tiempo a medio y largo plazo, para valorar si se intenta repetir.

7/ Y recordemos que si no hemos sabido resolver el problema, nos toca adaptarnos a él, y buscar soluciones no para resolverlo, sino para adaptarnos con el menor coste posible. No siempre de dinero, claro.