Pequeña poesia de Leonard Cohen


Los grandes pasan, pasan sin tocarse, pasan sin mirarse
cada uno sumido en el gozo, cada uno en su fuego.

No tienen necesidad el uno del otro,
tienen la más profunda de las necesidades.

Los grandes pasan.

Registrados en algún cielo múltiple,
grabados en alguna risa sin fin pasan
como estrellas de diferentes estaciones,
como meteoros de diferentes siglos.

Fuego inalterado por el fuego que pasa
risa inatacada por el confort,
se pasan los unos a los otros sin tocarse, sin mirarse
necesitando saber tan sólo, que los grandes pasan.