Trabajar en equipo es sumar, no fundir ni fusionar


Vamos a hablar de fútbol, de cualquier partido deportivo en el que un equipo pierde por clara inferioridad. No es posible salir como un equipo, pero con el miedo atenazando los trabajos. No es posible que el jefe del equipo, el líder que debe dar las órdenes se conforme con no perder. Estas situaciones son perfectamente trasladables a cualqueir equipo productivo, de investigaciçon, de servicios.

Siempre hay que trabajar saliendo a ganar, convencidos de que podemos, de que somos los mejores, de que tenemos recursos ante todo tipo de problemas. Si en cambio salimos a los mercados, convencidos de que la competencia es mejor, que los tiempos son duros, que llevamos unos meses muy cansados; o al contrario, que como somos tan guapos con silbar vamos a triunfar, lo normal es perder los partidos contra nuestra competencia.

Un equipo es un grupo de personas bien dirigidas que tienen una idea en común y sobre todo una meta muy marcada hacia la que hay que ir sin dilación, entregando lo mejor. Pero un equipo es la suma de individualidades y en algunas ocasiones cada uno de sus miembros tendrán que demostrar que son buenos, con la misma seguridad con la que trabajan en equipo ayudando al resto.

No se puede perder la confianza, la seguridad, el convencimiento de que seremos capaces de hacer lo fácil, convirtiendo en posible lo que estamos menos preparados para resolver. Todos somos responsables de hacer mal el trabajo, pero el Jefe de Personal más por no saber motivar al equipo, por no lograr convencer a cada uno de las persoans integrantes del equipo de que son más eficaces que la competencia y tanto como se necesita en el equipo. 

Cuando un equipo falla en algo muy importante, la obligación de los gestores es analizar la situación y procurar los cambios necesarios para que no se vuelvan a producir estos fallos de equipo productivo. Y en eso hay que estar siempre, pensando en cada posibilidad de problema para saber resolverlo en el futuro.