Sepamos de los gastos e ingresos de las administraciones públicas

En estos días parece salir un especial navideño de estadísticas varias,y es especialmente interesante ver los cuadros recientemente publicados del INE. Hoy traigo datos sobre gastos e ingresos de las administraciones públicas. Primero un vistazo a la evolución de gastos, ingresos y la capacidad (+) o necesidad(-) de financiación:


Aquí vemos representado lo que ya sabemos todos. Una evolución más o menos pareja entre gastos e ingresos que acabo en superávit durante tres años seguidos (2005-2007), y la profunda caída en ingresos y aumento en gastos que sobrevino tras la crisis, generando el abultado déficit que ahora debemos reducir a marchas forzadas. Lo que quiero ver aquí son las partidas que han marcado esta evolución, y para ello, dividimos los gastos y los ingresos en unas cuantas rúbricas:


Esta es la proporción que cada partida ocupa en el total de gastos. Como vemos, las más importantes son las prestaciones sociales (con una media del 38,33%), seguida de la remuneración a asalariados (funcionarios, del 26,93%), y consumos intermedios (medios para la producción pública, 12,74%) e inversión pública (FBK, 9,48%). También quiero remarcar que las transferencias corrientes y de capital están en forma neta) Ya que son las más importantes, y también las que más han variado a lo largo del tiempo, vamos a echar un vistazo a su evolución:


He querido sumar las partidas de consumos e inversión, mostrando de forma más agregada la función del sector público como generador de actividad, per se, lo que podríamos llamar gasto estructural, y compararlo con las prestaciones sociales (gasto más cíclico) y las remuneraciones por asalariados. El cambio importante viene, obviamente al comienzo de la crisis. 2007 fue el shock que originó el ascenso vertiginoso de los gastos sociales (salud, educación y protección social, que es la gran partida). El gasto en funcionarios se estancó, tanto por la menos tasa de reposiciones (que ahora será nula), y la congelación de salarios, (que finalmente se ha demostrado bastante ineficaz en la reducción del gasto pese a lo que se pretendía, no lo digo por estos gráficos). Por último, el gasto estructural, dedicado a la producción e inversión pública siguió aumentando hasta el año 2009, aunque a menor ritmo del acostumbrado, y en 2010 bajó poco más de 9.000 millones de euros, pronosticando aun una mayor caída según las palabras de nuestro presidente, aunque creo que, para sus objetivos, la cifra de 16.500 millones se va a quedar algo escasa. Y no es que yo esté promocionando su aumento :-). En cuanto a los ingresos, primero veamos la proporción de cada partida sobre el total:


El primer puesto lo ocupan las cotizaciones sociales (que alcanzan el 35,6%), en segundo los ingresos vía impuestos, primero sobre la producción (30%) y después sobre la renta, patrimonio… (28,6%). El resto son casi despreciables. Si nos fijamos en la producción, vemos que es muy pequeña, no tenemos que extrapolar que la función productiva pública es escasa, sino que, al ser pública, el objetivo no es la maximización de ingresos, de ahí que estos no sean tan importantes. Veamos la evolución de las tres rúbricas fundamentales:


De nuevo, hasta 2006-2007, la evolución de los ingresos sigue una pauta creciente. Tenemos ese desfase en 2003, (producido por una disminución en la recaudación del IRPF y los impuestos sobre el capital). También vemos como la evolución de la producción cayó antes que la de la renta, (lo cual nos muestra esa causalidad entre una y otra), y como a la caída de las dos vías recaudatorias las cotizaciones sociales se mantienen, paralizadas, pero sin caer estrepitosamente. Desde luego, es esa caída de 65.000 millones en los ingresos por vía recaudatoria entre 2007 y 2009 los que marcaron de forma decisiva los abultados márgenes de déficit. Contra ese desfase poco se ha hecho y quizás es, para mi, la mayor equivocación y el error más pesado que vamos a lastrar durante un par de años más. Hablando generalmente de que “no hay que subir impuestos” a lo que estoy de acuerdo, obviamos el hecho d intentar descender un poco más hacia la economía real, dejarnos de “generalismos” y actuar frente a lo que si podemos, fraude fiscal, economía sumergida… Tres años de crisis y, ya no es que no haya habido resultados, es que no ha habido verdaderas propuestas serias sobre la mesa y todos los palos han acabado cayendo sobre el gasto público, con lo poco progresivo que eso suele ser, y en plena crisis, luego nos extrañamos y preocupamos de que aumenten otras tasas, como la de la pobreza, la desigualdad…

http://caoticaeconomia.wordpress.com/2011/12/28/gastos-e-ingresos-de-las-administraciones-publicas/