¿Cómo podemos ayudar a las personas que viven solas, en estas semanas de Alerta?

Hay un problema social añadido que debemos analizar aunque sea tal vez menor dado el carácter de Estado de Alerta en el que todos estamos sumidos. Ya de siempre hay personas sumidas en la soledad, en el casi abandono. Personas mayores que no tienen familia, que viven solas, que en algunos casos salen a la calle pero en otros no, y que este aislamiento les va a suponer otro drama añadido a sus vidas.

Deberíamos intentar algún tipo de relación con ellos, algo tremendamente complejo pues no es fácil detectarlas de normal, así que ahora en una disminución casi total de nuestros movimientos es todavía más difícil. 


Los servicios sociales de los Ayuntamientos, las personas responsables de los Ambulatorios Médicos de Salud deberían hacer un trabajo extra, creando redes de apoyo de voluntarios que se ofrecieran a visitarlos, a llamarles por teléfono, para ver si necesitan algo extra o simplemente para hablar con estas personas.

La soledad siempre es mala, pero la obligada durante varias semanas puede crear estragos que deberíamos reducir. Todos tenemos que trabajar algo más por ayudar a los demás, cuando estas personas no tienen la misma facilidad que el resto. 

La confusión en estas personas, la sensación de abandono, puede ser peligrosa para su futuro, porque todo esto lo venceremos.